Esta hoja no tiene más pretensiones que plasmar por escrito, para no olvidarme de aquellos momentos o situaciones que provocaron en mí una sonrisa, preferentemente historias relacionados con la socarronería del hombre o mujer del campo canario, o como decimos aquí, de los magos o maúros.

El juego de la ZANGA y su Reglamento.


Foto tomada de la web
 
Como saben Pancho, es inquieto y entre tantas cosas por las que ha pasado, también fue concejal entre los años 1987 y 1999. Durante los últimos años de este período (1996-1999) compartió tareas de gobierno con un alcalde extraordinario: Camilo Sánchez Benítez, triste y prematuramente desaparecido en el año 2000 e impulsor de muchas iniciativas estratégicas que prepararon a su municipio y condujeron al desarrollo social y económico que hoy disfruta. Esto no es un panegírico, pero me pareció de justicia hacer estos comentarios. Y para poner una nota de humor, ¡me pareció y lo puse porque este es mi blog!.

Pues bien, durante ese período y bajo la supervisión constante de Camilo, buen jugador, se publicó incluido su prólogo –que recomiendo leer-, un reglamento de la Zanga, juego de cartas que cuenta con gran cantidad de seguidores en toda la isla de Gran Canaria y en el archipiélago entero. No se juega con dinero, y si en la partida no se ponen normas, puede durar eternamente. Como anécdota, se dice de una zanga que duró tres días y no se acabó, la llamada Zanga del Carrizal.

Es hermoso ver como gran cantidad de jóvenes, especialmente en el sureste de la isla, disfrutan con este hermoso juego. En verano y en las playas del Burrero, Pozo Izquierdo y Arinaga, cantidad de jóvenes de ambos sexos juegan sentados sobre sus toallas, en el suelo de la avenida y arrimados al zoco de las casas para protegerse del sol.

Pancho conservó el documento original de aquel empeño del municipio de Santa Lucía de Tirajana por conservar y divulgar nuestras costumbres.

Con todo gusto se los ofrece, esperando que lo copien muchos de ustedes, pues eso significaría que sigue siendo útil y así, cuando discutan una jugada podrán consultarlo y resolver sus dudas. También pueden o no, hacer cita de donde lo obtuvieron. Yo lo haría, por aquello de “que es de bien nacidos,  ser agradecidos”. Me conformo con que digan:  Reglamento del juego de la Zanga, publicado por el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana en el Siglo XX. ¡Oiga, y parece que fue ayer!

Saludos.

No veo la forma de cargar un archivo Word. Copio y pego, y a ustedes no les va a quedar más remedio que hacer lo mismo.
______________________________________________________________________________
 
 
 
 
 
 
 
 
LA ZANGA
JUEGO TRADICIONAL
 
 
REGLAMENTO
 
PROLOGO
Con esta sencilla divulgación acerca del Juego de la Zanga, el Ayuntamiento de Santa Lucía pretende hacer una contribución a un elemento de canariedad, tal cual es este juego específicamente nuestro y no conocido ni practicado en otros lugares.
No debemos permitir que este bonito juego se pierda para las próximas generaciones, pues con el mismo se ponen de manifiesto cualidades de carácter psicológico, destreza, picardía, a la vez que altas dosis de nobleza, dado que nunca hay ganadores garantizados y el principiante puede derrotar al más veterano. A todo ello se une que sólo se puede jugar a la Zanga de forma colectiva, al menos cuatro protagonistas, convirtiéndole también en generador de convivencia y amistad.
Tradicionalmente ha sido juego de hombres, pero espero que esta publicación sirva para que las mujeres canarias, ya hay algunas, se incorporen definitivamente a la práctica del juego de la Zanga. Por tanto, los destinatarios principales no son los que ya saben jugar, sino nuestra juventud y los no conocedores del Juego.
Aprovecho para hacer un llamamiento a quienes conocen la Zanga, para que la divulguen y tengan la suficiente paciencia para enseñar este juego nuestro, pues así también conservamos nuestras tradiciones y nuestra cultura, hasta llegar a manifestar que sería maravilloso que toda canaria y canario tenga como gran honor saber jugar a la Zanga.
Santa Lucía, una ciudad para vivir, porque también es vida conservar lo nuestro, y la Zanga lo es.
Gracias a todos-as, en la espera del desafío.
El Alcalde, que también juega a la Zanga.
 
                               Camilo Sánchez Benítez.
 
 
LA ZANGA.
 
La Zanga se conoce desde principios del siglo XIX. Es un juego completamente arraigado en el Archipiélago Canario, si bien con diferente intensidad, como es natural, en algunos lugares; por ejemplo, su práctica está muy extendida en las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, en el sur de la isla de Tenerife, en la localidad de El Paso en la isla de La Palma, y así en las restantes. Como así mismo, en Cuba y Venezuela.
 
Además, es un juego que por la variedad de sus combinaciones, por su técnica e infinidad de lances que ofrece es fascinante, catalogado como el más importante juego de baraja de los que se practican en el Archipiélago, estando en consonancia con el sentir de los canarios, no sólo por ser el que mayor entretenimiento ofrece sino por ser en esencia un juego noble, donde se desconoce la jugada de mala fe y que no se presta a amañamiento de clase alguna.
 
Aunque los que se dicen más defensores de la Zanga mantienen que sólo se juega entre cuatro, también es verdad que en algunos sitios se suele jugar entre seis jugadores. Dos tríos en vez de dos parejas. En estos casos el reglamento es el mismo, pero se juega con más   cartas en la mesa: seis por cada jugador; quedando las cartas de zanga reducidas a cuatro. Esto  hace menos probable que cada jugador vaya solo, pues debe asumir un mayor riesgo.
Este reglamento, salvo pequeñas modificaciones, sigue el redactado por Mariano Pérez Martínez y Adolfo Santana Barrera, y publicado por la Litografía Lezcano en 1983. Entendemos que a pesar de los pequeños matices dependiendo de las costumbres de los diferentes puntos donde se juega, es un reglamento válido que favorece la extensión y conocimiento del juego de la zanga. Un juego que, en razón a lo anteriormente expuesto, es bastante complicado y sólo se llega a dominar practicando varios años.
 
TITULO 1.
FORMA DE JUEGO Y VALOR DE LAS CARTAS
Artículo 1.- La ZANGA se juega con la baraja española de cuarenta cartas, que son las numeradas del uno al siete y las figuras sota, caballo y rey, en cada uno de sus palos OROS, COPAS, ESPADAS y BASTOS.
Artículo 2.- El juego se desarrolla entre cuatro jugadores que forman dos parejas, constituyendo cada una de éstas un equipo.
Artículo 3.- Cada uno de los cuatro jugadores lo harán con ocho cartas, depositándose las ocho restantes en el centro de la mesa. Estas últimas reciben el nombre de cartas de la zanga.
Artículo 4.- La carta de máximo valor es siempre el As de Espadas, denominada "ESPADILLA".
Artículo 5.- Las "MALILLAS" son las cartas que siguen en valor a la anterior cuando correspondan al palo de triunfos. Son "Malillas" en los palos de Oros y Copas el SIETE y en los de Espadas y Bastos el DOS.
Artículo 6.- La tercera carta en valor es siempre el As de Bastos, denominado "BASTILLO".
Artículo 7.- El conjunto formado por la "Espadilla", "Malilla" de triunfos y "Bastillo" recibe el nombre de ESTUCHE o MATADORES.
Artículo 8.- El valor de las cartas restantes difiere en cuanto a los palos de oros y copas y de espadas y bastos, en el siguiente orden:
a) Cuando son triunfos:
OROS Y COPAS                       ESPADAS Y BASTOS
PUNTO (AS)                              REY
REY                                            CABALLO
CABALLO                                   SOTA
SOTA                                            SIETE
DOS                                              SEIS
TRES                                            CINCO                       
CUATRO                                     CUATRO
CINCO                                         TRES
SEIS                                                  ---
b) Cuando no son triunfos:
OROS Y COPAS                       ESPADAS Y BASTOS
REY                                            REY
CABALLO                                 CABALLO
SOTA                                          SOTA
PUNTO                                       SIETE
DOS                                            SEIS
TRES                                          CINCO              
CUATRO                                   CUATRO
CINCO                                       TRES
SEIS                                            DOS
SIETE                                              ---
c) Se observa que las malillas cuando no son triunfos, son las cartas de menor valor en sus respectivos palos.
También se observa en el esquema de triunfos que, en los palos de OROS y COPAS hay un triunfo más que es el PUNTO (o As), ya que, como se ha dicho, en los palos de espadas y bastos los ases constituyen la "ESPADILLA" y el "BASTILLO" que son cartas de valor fijo e inmutable.
 
TITULO II
 
DE LAS PIEDRAS
Artículo 9.- Se denomina piedra a cada una de las fichas en juego.
Artículo 10.- El número total de piedras en juego es de TREINTA Y DOS, esto es DIECISEIS por cada una de las parejas o equipo.
Artículo 11.- Una pareja o equipo ganará la partida cuando, conservando las suyas, obtenga las dieciséis piedras de la pareja o equipo oponente, o sea la totalidad de las treinta y dos en juego.
 
TITULO III
DE LA PARTIDA
Artículo 12.- El juego o la partida se iniciará levantando el jugador número 1 de cada equipo una carta, y corresponderá dar la baraja a aquel que haya alzado la de más alto valor numérico.
Artículo 13.- El jugador que haya de dar la baraja, según lo dispuesto en el artículo anterior, después de barajarlas suficientemente, las pondrá sobre la mesa y EFECTUARA UN CORTE, ofreciéndolas luego al jugador colocado a su izquierda, para que efectúe FORZOSAMENTE otro y comenzará a darlas de cuatro en cuatro empezando por el jugador situado a su derecha. Una vez finalizado esto, contará obligatoriamente las ocho cartas restantes (que son las denominadas de la zanga) y las depositará en el centro de la mesa.
Artículo 14.- Las cartas denominadas de la zanga deberán permanecer siempre en el centro de la mesa y ninguna pareja o jugador, en caso de solo, podrá colocar las correspondientes bazas ganadas encima de aquellas.
Artículo 15.- Ningún jugador podrá levantar sus cartas hasta que el jugador al que haya correspondido dar la baraja termine de contar las denominadas de la zanga y comprobar que no ha habido error alguno.
Artículo 16.- La partida la iniciará el jugador al que haya correspondido, entre sus ocho cartas, el SIETE DE ESPADAS. Si dicha carta no estuviera en el juego, corresponder· la iniciativa a aquel que tenga el SEIS, y así en orden descendente hasta el tres del mismo palo. Si ninguna de estas cinco cartas relacionadas (siete, seis, cinco, cuatro y tres de espadas) estuviera en juego, se procederá de nuevo a dar la baraja en la forma expresada en el artículo 13.
Artículo 17.- Sucesivamente será cada jugador mano el situado a la derecha de aquel al que haya correspondido dar la baraja.
Artículo 18.- El jugador mano pensará y decidirá, en un tiempo prudencial, si juega o se pasa, y una vez haya manifestado su decisión, los tres restantes deberán pronunciarse inmediatamente en el orden establecido.
Artículo 19.- El jugador al que haya correspondido ser mano con arreglo a lo dispuesto en el artículo que antecede, manifestará si juega o se pasa, en el primer caso depositará cuatro piedras en el centro de la mesa y en el segundo cinco (las cuatro correspondientes a ser jugador mano y una más por haberse pasado).
Artículo 20.- Si el jugador mano juega, el situado inmediatamente a su derecha sólo tendrá dos opciones: pasarse, aceptar(decir juego) u obligarle a jugar "solo"; luego se pronunciará el tercero (compañero del jugador mano) y por último el cuarto jugador pie.
Artículo 21.- Si el jugador mano se pasa, depositará de conformidad con lo establecido en el artículo 19 cinco piedras en el centro de la mesa, debiendo entonces manifestarse el jugador colocado inmediatamente a su derecha, en el sentido de si juega o se pasa, en este último caso depositará una piedra en el centro de la mesa y corresponderá manifestarse al tercer jugador (compañero del jugador mano) que, en caso de pasarse, igualmente deberá depositar una piedra en el centro de la mesa.
Si el jugador mano y los dos siguientes se han pasado, corresponderá manifestarse al cuarto y último jugador (que es el llamado pie) quien habrá de jugar FORZOSAMENTE, ya que en él terminan obligatoriamente los pases.
Este jugador pie jugará con sus propias cartas, en el caso de estimarlo conveniente, pero podrá optar por jugar con las cartas denominadas de la Zanga. Para ejercitar esta opción deberá depositar, al igual que los anteriores, una piedra en el centro de la mesa y separará dos piedras más que colocará a su derecha, debiendo depositar otros dos piedras la pareja contraria en el mismo orden. El conjunto de estas cuatro piedras se denomina "Fianza".
Artículo 22.- El jugador nombrado indicará en alta voz el palo de la baraja que constituyen los triunfos y jugará inmediatamente el jugador mano, colocando la carta frente a sí, en el lugar de la mesa que le corresponde, debiendo hacerlo en el mismo orden los restantes jugadores.
Artículo 23.- Para optar a jugar con las cartas de la zanga, la pareja a que pertenece el jugador (pie) ha de tener como mínimo (tres piedras), una que ha de depositar en el centro de la mesa y las dos que constituyen las fianzas tal y como se contempla en el artículo 21.
Artículo 24.- Si en el momento de llegar el turno de pronunciarse al jugador pie, la pareja oponente tiene solamente una piedra o ninguna por haberlas expuestos en pases anteriores, aquel para optar a las cartas de la zanga, deber· depositar SIEMPRE las dos piedras correspondientes a la fianza, en compensación a la opción de jugar con el conocimiento de dieciséis cartas.
Artículo 25.- Si el jugador pie, después de examinar las referidas cartas de la zanga, decidiera volver a jugar con las que anteriormente le habían correspondido, perderá automáticamente los cuatro, tres o dos piedras que se han depositado, o sea las denominados de fianza; en caso de optar por jugar con las cartas de la zanga si es puesta perderá las piedras de la fianza y si es codillo perderá ademá todos las piedras que estén en juego.
Artículo 26.- En el caso de que algún jugador mandara jugar "solo" al nombrado éste deberá decidir inmediatamente si lo hace o no, quedándole absolutamente prohibido un nuevo examen detenido de sus cartas, tenga o no piezas de estuche.
Artículo 27.- Una vez jugada la primera carta, todos los jugadores deberán jugar obligatoriamente cartas del mismo palo. En caso de que algún o algunos de los jugadores no tengan cartas del palo jugado, podrán optar por jugar triunfos (fallar) o jugar la que estimen conveniente a sus intereses.
Artículo 28.- En caso de jugarse triunfos (arrastrar) ha de servirse obligatoriamente. Las piezas de estuche o matadores (espadilla, malilla y bastillo) sólo servirán obligatoriamente cuando a falta de otro triunfo el arrastre de origen lo haya sido por otra pieza de valor superior.
Artículo 29.- El incumplimiento de alguna de las obligaciones establecidas en el artículo anterior y en el artículo 27 dará lugar a la pérdida de la totalidad de las piedras en juego. Si este incumplimiento (renuncio) lo efectuara la pareja nombrada por medio de alguno de sus jugadores, se considerará además "codillo".
Artículo 30.- Si el incumplimiento de alguna de las obligaciones (renuncio) fuera de una de las piezas de estuche, la pareja a que pertenece el jugador infractor perderá dos piedras más y si la pareja o jugador perjudicado (en caso de jugar solo) mostrase un juego con posibilidad de hacer las ocho bazas (ir a todas) cobrará en total cuatro piedras.
Artículo 31.- Si en el transcurso de una mano una pareja ha logrado las cinco u ocho bazas y comprueba la existencia de uno o más renuncios, cobrará además dos piedras por cada uno de dichos renuncios.
Artículo 32.- La petición de renuncio sin que se demuestre la existencia de éste, equivale al pago de dos piedras a la pareja oponente.
Artículo 33.- Para ejercitar el derecho de petición de renuncio no es necesario que la pareja que lo solicite tenga piedra alguna. En caso de que el renuncio sea cierto no cobrar· ninguna piedra por este concepto.
Artículo 34.- Después de jugada una carta no se podrá levantar de la mesa en ningún caso, considerándose renuncio según proceda.
Artículo 35.- Una vez finalizada una baza, sólo podrá ser revisada la misma en caso de petición de renuncio.
Artículo 36.- Cuando un jugador posea una sola carta de un determinado palo (semifallo), al jugarse el mismo no podrá demorarse lo más mínimo en jugar aquella.
Artículo 37.- Cuando un jugador posea una o más piezas de estuche y le corresponda jugar, no deberá pensar, a fin de evitar declaración de juego, pero no está obligado a hacerlo con la rapidez exigida para el caso de semifallo previsto en el artículo anterior.
Artículo 38.,- Es obligatorio cuando exista posibilidad de un fallo o renuncio y no se hayan jugado las ocho manos, mostrar la totalidad de las cartas.
Artículo 39.- Durante el transcurso del juego se observará absoluto silencio, permitiéndose sólo las frases necesarias para el desarrollo del mismo, quedando igualmente prohibido todo gesto, seña o ademán que pueda implicar descubrimiento de cartas o posibilitar jugadas al margen de las reglas presentes.
Artículo 40.- El jugador mano ha de depositar siempre cuatro piedras en el centro de la mesa, o si no llega a esta cifra la totalidad de los que tenga.
Artículo 41.- Todo jugador que se pase habrá de introducir una piedra en el centro de la mesa.
Artículo 42.- Cuando una pareja o equipo no tenga piedra alguna por estar en juego todas o parte de ellas, el primero de sus jugadores al que corresponda pronun-ciarse tendrá que jugar OBLIGATORIAMENTE.
Artículo 43.- Para obtener las piedras en juego en una mano la pareja del jugador nombrado habrá de lograr un mínimo de cinco bazas.
Artículo 44.- Cuando ambas parejas hayan hecho igual número de bazas, o sea cuatro, se considerará la mano "PUESTA".
Artículo 45.- Si la pareja nombrada hace en una mano tres o menos bazas, se considerará "CODILLO".
Artículo 46.- Cuando la mano es "Puesta" con arreglo al artículo 47, la pareja nombrada deberá depositar en el centro de la mesa una cantidad de piedras igual a la que hubiera en juego, o la totalidad de las que
tenga si no alcanzase aquella cantidad.
Artículo 47.- Si la mano es Codillo, la pareja nombrada perderá la totalidad de las piedras en juego, debiendo depositar en el centro de la mesa otra cantidad igual al número de piedras perdidas, o en su caso las que le queden.
Artículo 48.- Cuando una pareja haga las cinco primeras bazas seguidas y el jugador que haya hecho la segunda mano y obligatoriamente antes de jugar la tercera, pida "CINCO" ganará la totalidad de las piedras en juego más DOS que le abonará la pareja contraria.
Artículo 49.- Cuando una pareja haya conseguido las cinco bazas seguidas. después de pedir Cinco, con arreglo al Artículo anterior, si el jugador que haya hecho la quinta baza decide obligatoriamente POR SI SOLO seguir jugando (ir a todas) y hace la totalidad de las ocho bazas; ganará por este concepto DOS piedras más.
Artículo 50.- Para que una pareja pida Cinco y opte a ir a todas no es necesario que uno de sus jugadores sea el nombrado (Pedir en contra).
Artículo 51.- En el caso de que una pareja tenga, bien uno de sus jugadores o entre los dos, las tres piezas que constituyen el estuche o matadores, jugando y cantando éste y haciendo cinco bazas (ganar la mano o sacar la baraja) ganará dos piedras más.
Artículo 52.- Si una pareja ha conseguido las cinco primeras bazas consecutivas después de pedir Cinco, con arreglo al artículo 49 y además ha jugado cantando el estuche, ganará cuatro piedras más, por los conceptos expresados en el artículo 49 y en el 48 que anteceden.
Artículo 53.- Si una pareja ha conseguido las ocho bazas después de pedir Cinco, con arreglo al artículo 49, y además posee el estuche o matadores, ganar· SEIS piedras (2 por cinco, 2 por todas, 2 por estuche).
Artículo 54.- El jugador mano o aquel al que corresponda pronunciarse por haberse pasado el anterior o anteriores, podrá optar por jugar SOLO (esto es, sin compañero) frente a la pareja contraria.
Artículo 55.- Si el jugador que ha optado por jugar "solo" hace las cinco bazas correspondientes ganará DOS piedras más por este concepto. En los casos de puesta, codillo, cinco, todas y estuche, se estará a lo dispuesto en los artículos anteriores.
Artículo 56.- Para ejercitar la opción de jugar "solo" no es necesario tener piedra alguna..
Artículo 57.- Cuando un jugador lo haga "solo" por decisión propia o por haberlo obligado algún otro de la pareja contraria y la suya carezca de piedras, caso de sacar el juego no cobrará ninguno por este concepto.
Artículo 58.- Cuando un jugador se pronuncie por jugar "solo" su compañero pondrá inmediatamente sus cartas sobre las denominadas de la zanga y no podrá intervenir en el juego hasta una vez finalizada la mano. Ocurrido esto, el compañero del nombrado reclamará el correcto pago de las piedras o revisión de las jugadas por presumir renuncio.
Artículo 59.- Cuando una pareja haya pedido cinco, con arreglo al artículo 49 y no consiga hacerlas, abonará DOS piedras a la pareja contraria.
Artículo 60.- Cuando una pareja haya hecho las cinco bazas, conforme al artículo 49, y decida ir a todas, si no logra hacer éstas perderá las dos piedras ganadas por el primer concepto, ya que tendría que pagarlas por no conseguir el segundo (cinco por todas).
Artículo 61.- Cuando la baraja es "puesta" o "codillo", la pareja nombrada deberá pagar, en todo caso, el estuche, tanto si lo tiene la contraria por haber logrado ésta la consecución de las cuatro o cinco bazas, siempre que se juegue el total de las ocho.
Artículo 62.- Cuando un jugador juega "solo" por haberlo decidido voluntariamente o por haberlo mandado uno de los jugadores de la pareja contraria en caso de puesta o codillo deberá abonar DOS piedras por este concepto.
Artículo 63.- Cuando un jugador va solo y decide pedir cinco, si no logra hacer las cinco bazas consecutivas no cobrará piedra alguna, pues las dos que debía percibir por el primer concepto (solo) son los que debe de abonar por el segundo (cinco).
Artículo 64.- Ninguna pareja podrá cobrar por ningún concepto más piedras de las que hubiera de pagar por los mismos.
 
LEXICO DE LA ZANGA
ARRASTRE: Acción de jugar triunfos.
BASTILLO: As de bastos. Carta de máximo valor después de la espadilla y la malilla.
CINCO: Acción de hacer las cinco primeras bazas consecutivas.
CODILLO: Resultado de la jugada cuando la pareja
no nombrada hace más de cuatro bazas.
DENTRO (IR): Opción del jugador pie a jugar con las cartas de la zanga.
ESPADILLA: As de espadas Carta de máximo valor.
ESTUCHE: Conjunto formado por las tres cartas de máximo valor. Espadilla, malilla y bastillo.
FALLAR: Jugar triunfos cuando la jugada no es de arrastre.
FALLO: Acción de fallar. No poseer cartas de determinado palo.
FIANZA: Las piedras que se depositan para tener
opción de jugar con las cartas de la zanga.
JUEGO: Expresión de nombrarse como jugador.
MALILLA: Carta de segundo valor máximo. En los palos de espadas y bastos es el DOS y en los oros y copas es el SIETE.
MANO: Jugador al que corresponde nombrarse en primer lugar. Es el situado inmediatamente a la derecha de aquel que ha dado la baraja.
FALLO A: No tener cartas de un palo en concreto.
PASO: Expresión de no nombrarse como jugador.
PIE: Jugador al que corresponde pronunciarse en útimo lugar (el que da la baraja).
PIEZA: Una de las tres cartas que integran el estuche.
PUESTA: Resultado de la jugada cuando ambas parejas hacen cuatro bazas cada una.
PUNTO: Denominación que reciben los ases de oros y copas.
RENUNCIO: No jugar de acuerdo con las reglas del juego.
SACADA : Resultado de la jugada cuando la pareja nombrada hace las cinco bazas correspondientes.
SEMIFALLO  :Poseer una sola carta de determinado palo.
SERVIR: Jugar triunfos cuando la jugada es de arrastre.
TODAS: Acción de hacer las ocho bazas corres-pondientes.
PIEDRA: Especie de moneda en juego.
ZANGA (Cartas de la): Son las ocho cartas que  se depositan en el centro de la mesa después de que cada jugador tenga las ocho correspondientes.
 
 
 
 
 
 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias Pancho por tan interesante documento, es bueno que alguien "refresque" siempre nuestras tradiciones, ya sean juegos, artesanía, folklore, anécdotas, costumbres, etc.como muy bien hace Vd., que le hacen merecedor de un premio..pues no conozco otro Blog como el suyo..en la forma tan particular que tiene de contar tantas vivencias, que para eso ha tenido que "patearse" tantos hermosos rincones de Gran Canaria, oyendo a los verdaderos protagonistas (todos con nombre y apellidos) de tan divertidas y zocarronas anécdotas para hacer pasar un rato agradable a quien lo lee y así,contribuir a que no se pierda en el tiempo nuestra idiosincrasia. Saluditos.Esther

Eligia Socorro Socorro dijo...

Tengo el reglamento de la zanga en mi casa de Ingenio porque mi marido era un gran aficionado a este juego de cartas.
A él le encantaba jugar y lo hacía casi a diario en un bar de Los Molinillos-Ingenio, donde se reunían casi siempre los mismos amigos.
El único inconveniente que yo le veía a este juego es que a veces puede hacerse interminable: las piedras padentro, las piedras pafuera, las piedras padentro de nuevo...y así a veces tenían que dejar el juego a medias.
Saludos
Ah, y gracias por traerlo a mi memoria.

Anónimo dijo...

Hola a todos !! Soy jugadora de zanga .. y ultimamente tengo un problema... a ver si alguien me puede ayudar .. me ha tocado jugar en varias ocasiones en torneos con un señor q esta bebido y no para de hablar .. y gritar .. esto es legal .. ademas le pasan un monton de errores .. un beso